


Los digestores anaerobios se diseñan en distintos tipos de materiales y tamaños. Para ello solo se utilizan componentes que han sido probados satisfactoriamente y con un bajo coste operativo.
Las estructuras cilíndricas están realizadas en hormigón, un material adecuado ya que aporta una gran durabilidad y consistencia a los depósitos. Además, esta estructura reforzada resiste las elevadas temperaturas y está perfectamente aislada del exterior.